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Opciones para perros con displasia.
La articulación de la cadera es de tipo bola – enchufe: la cabeza del fémur (hueso del muslo) es la bola y el hueso de la pelvis es el enchufe. La displasia se produce cuando la bola se encuentra holgada en el enchufe. „La displasia puede inducir dolor, alteraciones degenerativas y artritis severa.“ Dice la doctora Canuria, directora de nuestra clínica. „Dependiendo de variables como la edad, tamaño e intensidad de dolor, la displasia puede controlarse con tratamiento conservativo o bien debe recurrirse a la cirugía.“

La causa de la displasia de cadera es multifactorial. Las razas grandes y gigantes con rápido crecimiento son las que más predisposición tienen a la displasia. Los factores genéticos aportan el 25% de probabilidades de desarrollar displasia. Otros factores – como dietas altas en calorías (altas en proteína o pienso de cachorros suministrado durante mucho tiempo) y sobre-alimentación – incrementan las posibilidades de desarrollar esta enfermedad degenerativa.

„Los primeros signos de displasia de cadera incluyen desgana para salir a la calle cuando hace frío, dificultad para subir escalones o subir y bajar del coche y falta de brío en el trabajo o en los juegos. Según la enfermedad empeora, algunos perros intentan cargar su peso sobre las patas delanteras aliviando la carga de los cuartos traseros. En las últimas etapas tienen un andar que recuerda al de los conejos y pueden sufrir cojeras intermitentes que se vuelven crónicas después de los cuatro años. Por palpación puede apreciarse la laxitud de la articulación y en los casos crónicos puede incluso oirse ruidos de chasquido. Los primeros síntomas pueden aparecer a los 5 meses de edad.

A partir del año, las radriografías demostrarán si el animal debe eliminarse de un programa de reproducción por causa de la displasia. „Aunque el animal no muestre síntomas, los perros que presentan holgura en la articulación mediante radriografía o palpación no deben utilizarse como reproductores ya que se trata de una enfermedad hereditaria.“

Para hacer un diagnóstico definitivo deben hacerse radiografías (rayos X.) „Sin embargo, según nuestros veterinarios, la severidad de los signos clínicos no siempre coinciden con los signos de la radiografía“. „El tratamiento debe basarse en la cantidad de dolor y cojera que cada perro muestra individualmente, no en la radiografía.“

En los animales jóvenes que sufren ocasionales ataques de dolor y cojera sugerimos la terapia conservativa, que incluye reducción de peso, ejercicio restringido y medicación reguladora del dolor y la inflamación.

Según nuestros veterinarios, „cualquier corrección quirúrgica de la displasia es un procedimiento serio tanto en jóvenes como en adultos, por eso prefiero no someterlos a una cirugía que pueden no llegar a necesitar nunca.“

La cirugía para animales jóvenes incluye la triple osteotomía pélvica (TPO.) La TPO se sugiere en pacientes inmaduros que todavía no ha desarrollado alteraciones irreversibles en el cartílago y hueso de la articulación de la cadera. Esta cirugía puede otorgar actividad libre de dolor, estabilización de la articulación con tejidos naturales y reducción del progreso de los signos radiográficos de la enfermedad degenerativa de la articulación.

En los animales maduros, creemos que lo importante es tratar individualmente los síntomas del animal y no los signos radiográficos.

„Todos los perros que se diagnostican con displasia, primeramente deben tratarse con terapia conservativa.“ Dicen nuestros veterinarios. La terapia conservativa es la misma en el caso de perros jóvenes y viejos.

Mientras el perro está bajo terapia conservativa, debe monitorizarse de cerca el nivel de dolor. „La respuesta a la terapia conservativa depende realmente del umbral de dolor del animal y de la habilidad del dueño para monitorizar a su mascota.“ Dicen nuestros veterinarios. „Los perros que responden inicialmente a la terapia y que después empeoran son los candidatos a pasar por el quirófano.

Los tratamientos quirúrgicos como la osteotomía de cabeza y cuello femorales y el reemplazo total de la cadera, suponen procedimientos que eliminan la articulación enferma e intentan reemplazarla con un substituto que no produzca dolor.

La osteotomía de cabeza y cuello femoral normalmente es efectiva en perros que pesan menos de 20 kg, en esta operación el cirujano sustrae la cabeza del femur de la articulación. Muchos perros pueden funcionar perfectamente sin la articulación de la cadera porque los músculos de la pata trasera del animal pueden compensar la falta de articulación al igual que ocurre en las patas delanteras.

„La pata recobrará la funcionalidad entre 6 semanas y 6 meses. La pata operada puede parecer más corta y el grado de funcionalidad puede variar. Algunos animales recuperan casi toda la funcionalidad, mientras que otros muestran algún tipo de anomalía en la forma de andar. Aunque puede decrecer el grado de movilidad del animal, también disminuye drásticamente la cantidad de dolor.“ Explican nuestros veterinarios. Tener el animal levantado y en movimiento es el mejor cuidado post-operatorio que podemos dar en esta cirugía, no hay fracturas que requieran soldar, por lo cuanto antes empiece el animal a desarrollar fuerza en los músculos de los cuartos traseros mejor.

El reemplazo total de la cadera se recomienda en el caso de perros grandes que no han respondido a la terapia conservativa y que por lo demás son sanos. Esta cirugía reemplaza la articulación enferma con una cavidad articular de plástico de alta densidad y una cabeza de acero inoxidable que se cementa en el lugar correspondiente. Este procedimiento es más caro que la osteotomía de cabeza y cuello, pero da muy buenos resultados. Los animales recuperan la completa funcionalidad de la pata en el plazo de un mes. El dolor se reduce al mínimo.

Existen posibles complicaciones como la dislocación de la articulación post-quirúrgica o el despegamiento del cemento que mantiene la articulación unida. Por otra parte la prótesis puede infectarse y en ese caso es necesario volver a extraer la articulación artificial para poder curar la infección.

Antes de comprar un cachorro de razas grandes, debe preguntarse al criador si sus perros poseen certificado de „libre de displasia.“ Aunque esto no garantiza un cachorro sin displasia, reduce la probabilidad de adquirirlo.

Si aprecias este tipo de problema en tu cachorro en crecimiento o tu perro adulto, haz que lo revisen nuestros veterinarios.

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